Hoy me encontraba recostada sobre mi cama, observando hacia el techo y pensando en mi relicario perdido, cuando unos gritos me distrajeron.
Mi madre estaba retando a mis hermanos. Me sorprendí, y no por el reto justamente, sino por el “castigo” final que se le dio a mi hermana. Fue como si quisiera que se convirtiera en ella, y al mismo tiempo todo lo contrario... Es complicado... como yo.
El crimen: Más de medio frasco de cereal había “desaparecido” en una tarde. ¡Medio! Una gran cantidad para tan poco tiempo.
Y ¿por qué tanto escándalo? Bien, mi madre fue gorda desde siempre hasta mas o menos los doce años, fue entonces cuando, presionada por la sociedad decidió bajar abruptamente de peso optando por no comer y vomitar...
Por suerte mi abuela llegó a tiempo y la llevó con un doctor, éste le dijo que estaba en camino de la bulimia y anorexia. Mi abuela entonces dijo algo muy simple a mi madre: “O comes por las buenas o te interno y lo haces por las malas”. Ella eligió, por supuesto, la primera opción.
Mi hermana es igual, desde que nació tuvo sobrepeso y como es niña le cuesta el doble cuidarse de los dulces y demás. Ahora intenta bajar de peso... Intenta.
El castigo: Por comerse medio frasco mi hermana se fue a la cama sin comer. Yo me quedé como de hielo... y pensé: “Eso está mal. Si para mañana baja de peso por no cenar, va a utilizar ese método de ahora en adelante... Va a ser como tú... ¿eso es lo que quieres?” Sólo lo pensé, nunca digo todo lo que pienso y mucho menos a mis padres... y mucho menos cuando están enojados de esa forma... y mucho menos cuando es un tema tan serio. Si, no hablo demasiado (en casos así) sobre todo cayo cuando estoy con alguien nuevo (incluso con un profesor) ya que no me gusta hablar ni para decir “presente” hasta que tenga algo tan inteligente para decir que lo deje con la boca abierta y jamás se olvide de mi. Es algo que no puedo evitar, me enseñaron a llamar siempre la atención y ya estoy acostumbrada a que sea de esa forma.
Es sólo que a veces ellos no quieren esperar y me hacen decir lo primero que me venga a la mente. ¡Que impacientes!
...
¿Dónde está mi relicario...? Me siento vacía a veces...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario