Si sólo por un instante pudieras entrar en mi cabeza, aunque yo no lo quisiera…, si fueras capaz de verlo todo y así responder tus dudas, comprenderías… Sería tan sencillo si tan solo tú supieras.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Esa sensación conocida...

“Hoy no me conozco poco, ni me conozco mucho. Me enfrenté a muchas dudas, se me hicieron muchas preguntas y no las pude responder. Me quedé trabada en mucha de ellas... vacilando, meditando y no avancé... Me di cuenta que hoy, soy una extraña para mi misma”.

martes, 9 de noviembre de 2010

La Edad del Sol

“Dicen que el sol permanecerá activo por unos cinco mil millones de años más, y entonces acabará todo. Si es que no acaba antes por culpa nuestra, de la humanidad. Si no terminamos por destruir y consumir lo que nos rodea. Lo peor de todo es que estamos consientes de ello, lo tenemos bien en claro, pero no hacemos nada realmente. Ahora, ¿será esto una crítica? No lo sé, es simplemente lo que pienso hoy ya que no me quiero imaginar en unos años más siendo controlada por lo que piensen otros. Al menos quiero poder decir honestamente que tuve bien en claro lo que creía en algún momento de mi vida, que supe lo que quería. Porque ahora, en mis días no hay nada propio, nada original. No se puede tener un estilo que te distinga. Nos vestimos con lo que nos dan y creemos que juntándolo con otras marcas o accesorios lo hacemos diferente. Por querer decir: “No soy uno más de la masa, soy original. No me dejo manipular”.

Y tristemente aún no puede salir, aún sigue masificada porque, como ya está dicho, sólo juntó todo lo que le dieron y creyó inventar algo.

Es una realidad muy negra... Puedes darle muchas vueltas al asunto y va acabar siempre igual. El único fin va a ser el nuevo comienzo..., dicen. Pero, ¿cambiará...?

Todo desaparecerá, no quedará nada para recordar... y ya dice la frase: Los pueblos que no conocen su historia están condenados a repetirla.

¿Será por toda esta verdad, por toda esta verdadera realidad que nos preocupamos sólo en nosotros? En los problemas de la vida cotidiana, en lo que como dije antes, creemos nos concierne. Será porque... aquellos problemas son menos complicados de resolver, son una carga mas liviana... Por ello queremos pensar en otra cosa... repartimos las complicaciones con los que nos rodean..., o nos desconcentramos... enamorándonos. Pensando no en lo que nos tendría que preocupar, sino que en él o ella. Porque eso le da una especie de luz a todo. Pero entonces... ¿es eso peor? Nos cegamos completamente y no importa nada más que nuestro círculo... ¿Lo vale?

Hay otros que simplemente dicen:

YA TENGO DEMASIADOS PROBLEMAS COMO PARA PREOCUPARME DE ESO.

(Sin comentarios, salvo que me parece egoísta)

Y prontamente se llega a un punto en el que te queda una sola duda: ¿Qué es, entonces, lo más importante? Y luego hacer algo más que sólo preocuparnos... algo que realmente muestre que haces lo que crees... Pero primero hay que hacerlo ver... hay que devolverle la vista a los que, con el tiempo, la han perdido...”

“Hoy pienso así, hoy hice esa reflexión durante un tiempo... pero mañana, lamentablemente para mis palabras en este día, seguiré buscando mi relicario...”

martes, 21 de septiembre de 2010

Caín

“La otra vez escuché de un libro que lo peor no es no ser querido sino no poder querer. ¿Será verdad? Porque está el hecho del otro quien sufre por uno porque no es correspondido. Y eso, al menos que seas una roca, también te hiere pero... ¿el no poder? El realmente no poder... Suena horrible, hace incompleta a una persona. ¿Cómo será no poder querer a alguien? El querer a tu familia creo que, en mi caso al menos, es algo que viene solo, algo que me enseñaron a dar sin condición y que no puedo evitar, al igual que con la amistad pero... a alguien más... a alguien al que supuestamente tienes que darle todo... es difícil confiar en un momento así, en entregarte... Ahora que lo pienso, no sé si podría porque no soy muy confiada en casos como esos, así que... ya ni siquiera sé si puedo querer de esa forma... ¿qué tan triste es eso?”

lunes, 10 de mayo de 2010

Más que una pregunta existencial

En ocasiones uno se encuentra ante una de esas preguntas más allá de las existenciales. Esas que, luego de hacerlas, todas tus otras dudas o temores te parecen tan tontas. Me refiero a, por ejemplo, cuando hace unos días visitamos el planetario y hablaban principalmente la vida y la muerte del sol; y uno se pregunta de cómo surgió todo, cómo es posible que algo tan importante, tan poderoso se creara para dar vida. Como si todo estuviera planeado y que, tristemente, algún día se desvanecerá por completo, y no quedará nada ni nadie... Sólo vacío, hasta que algo nuevamente surja... Es extraño.

También la luna, las estrellas..., todo lo que nos rodea, y ahora que se dice haber descubierto un nuevo planeta donde sí podría haber vida... tal vez allí, luego de la extinción del sol se pueda encontrar un nuevo comienzo...: Verdaderamente parece todo planeado, ¿verdad? Y seguramente muchos no quieren creerlo porque asusta... o no querrán hacerlo. Tal vez por esa razón nosotros, las personas nos concentramos sólo en lo que nos rodea, en lo que creemos nos concierne, sólo en eso. En la vida propia y le agregamos los problemas cotidianos como el no tener un rumbo, el tenerlo demasiado claro que ya no tienes nada que decidir, el no estar acompañado, el estar mal acompañado, no tener suficiente dinero, el tener tanto que no sabes qué hacer con el y por lo tanto no te completa, el no ser bonita, el serlo tanto que intimida para que se te acerquen o bajas la autoestima de otros sin quererlo... En todo eso nos inquietamos, y cuando nos preguntamos algo más, algo más profundo nos sentimos como idiotas y decimos: ¿Cómo pude preocuparme y obsesionarme tanto con aquello cuando esto es mucho más relevante?

Será por eso, porque es tan importante y porque podría cambiar algo, que esos momentos de verdadera reflexión duran tan poco... Todo lo bueno es así”.